Lactancia tras la baja maternal

La semana pasada estuvimos de evento madresférico en Alopeke, de la mano de Philips Avent. Virginia, asesora de My Salus, nos habló sobre la importancia de los 1000 primeros días del bebé (270 de embarazo y sus 2 primeros años de vida ) y sus principales cuidados en cuanto al aseo, sueño, alimentación…

La primera entrada de este blog fue provocada precisamente, por mis dudas y miedos una vez que decidí  prolongar la lactancia materna cuando me incorporara a trabajar. Y de esto, Virginia nos habló un rato, porque sabe que es un tema que preocupa y mucho.

En ese primer post os contaba cómo había tenido que regular la producción de leche antes de mi incorporación, ya que mi trabajo no me permite sacarme leche durante la jornada laboral (paso algún día completo en la oficina, pero la mayoría, estoy fuera). Lo que no os contaba es el estrés que pasé hasta que V aprendió a tomar el biberón.

Como empezamos con tiempo, íbamos relajadas, pero conforme pasaban los días y se acercaba la fecha…imagina nuestra preocupación: a poquitos días de dejarla en la escuela infantil y sin poder alimentarse de otra cosa que no fuera mi teta : /

Virginia nos contaba, con razón, que la incorporación al trabajo es más fácil a los 6 meses, ya que en ese momento el bebé ya puede empezar con la alimentación complementaria y te ahorras tanto tener que bajar leche para la toma a la guarde-escuela-cuidador/a-madrededía como tener que enseñarle a tomar bibe (2 cosas que a mí me quitaron el sueño varias semanas).

Si no estás entre las afortunadas y tienes que incorporarte a los 4 meses (como yo), aquí tenéis algunos de los consejos que nos  dieron:

  • Hacerte con un extractor eléctrico y fácil de transportar: ya os he hablado varias veces de lo fatalito que lo pasé yo con la extracción de leche. El mío era éste de Avent, pero tenía bastantes años (lo heredé de mi cuñada) y terminé usándolo en modo manual porque parece que me apañaba algo mejor. Todos los extractores eléctricos de Avent pueden ser usados también en modo manual. Cuando me iba de viaje, me lo llevaba, claro. Fundamental en mi primera escapada sin V, a la convención de Star Wars ^_^
  • Acumular leche en cantidades pequeñas: puedes usar bolsitas u otro tipo de envases, pero se trata de desechar la menor cantidad posible de leche (con lo que costaba extraerlaaa), ya que toda la que calientas o toca la boca del bebé, y no se toma, hay que tirarla.
  • Reducir al máximo la manipulación: yo usaba estos botecillos tan prácticos (aún los uso) porque podía acoplarlos directamente al extractor y luego a la tetina, así que en mi caso, reduje la manipulación a cero trasvases.
  • No calentar en el microondas: la leche materna tiene un montón de propiedades y algunas de ellas se perderán con este método. Lo ideal, pasarlo del congelador a la nevera, de la nevera a temperatura ambiente y de ahí al calienta biberones/baño maría. Pero vamos, que esto podrás hacerlo alguna vez, en general la leche pasará del congelador al calienta sin pensar jajaj.
  • Usar tetinas “compatibles” con la lactancia materna: Nosotros probamos Calma de Medela y Avent Natural (y al final V prefirió este último), que son las que leímos que iban mejor para seguir con lactancia materna, ya que imitan flujo y tacto del pecho.
  • Que la toma en biberón no se la de la mamá: esto, en el caso de seguir con lactancia materna, entendedme. Si el bebé huele tetita, va a decirte que el biberón se lo des a otro. Nos decía Virginia que es mejor que la mamá no esté en casa, pero si está, que al menos, no se encuentre en la habitación. Tal vez V tardó tanto en coger el bibe porque en mi caso, tuve que hacerlo yo (no tenía gente en Madrid que pudiera hacerme la cobertura), pero si es tu caso, intenta al menos, no poner al bebé cerca del pecho (cuanto menos te huela, mejor).

No encuentro una foto resumen super útil de conservación de la leche que hice durante la presentación así que os enlazo la entrada de Criando Frikis, que ha tenido a bien colgarla en la suya.

Y aquí os dejo el momento tan feliz en que V consiguió coger el biberón =D. Lo intentábamos cada día a la misma hora, 12-12:30 h, que era la hora a la que iba a comer en la escuela. Creo que fue nuestro intento nº 20 y , por supuesto, lo grabé, para darle la alegría también a C…qué alivio sentimos, de verdad!

Sé que es difícil pero intentad tomároslo con calma, que al final las cosas se van apañando casi solas. ¡Muchísimo ánimo con vuestras incorporaciones!

PD: Esa tarde se trataron otros temas tan interesantes como los cólicos del bebé, o el baby led weaning, pero se me ha quedado pequeñísimo el hueco del post. Mención especial para los nuevos discos de lactancia lavables, que en esta casa somos poco amigos de lo desechable =).

 

Las listas

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   Cuando estaba en el quinto mes de embarazo, empecé a hacer hacer la lista de cosas que iba a necesitar para V y para mí y que quería tener preparadas por si la cosa se adelantaba. A ver, imprescindible no hay casi nada, pero sí un montón de cosas que os pueden hacer la vida mucho más fácil.

Para V:

-ropa de recién nacido (bodies de manga larga y manga corta, polainas, chaquetllas y/o jerseys)

-pañales de recién nacido.

-cuna o minicuna (protectores, si tiene barrotes, dos juegos de sábanas y edredón o manta).

-2 arruyos o mantitas (para coger al bebé, taparle si se duerme en la hamaca, etc.).

-neceser (aspirador nasal, suero monodosis, cristalmina y alcohol de 70º para curarle el ombligo, gasas estériles, cepillo suave, tijera uñas bebé, gel, crema hidratante y colonia)

-esterilizador de microondas para chupetes, tetinas, etc.. (nosotros tenemos el de Avent y está guay).

calienta biberones (con toma de corriente para coche y que sirva para tarros de puré; a nosotros nos regalaron éste de Carrefour y no tenemos queja).

-chupetes 0 meses (te aconsejan que se lo ofrezcas una vez esté instaurada la lactancia, aunque V nunca ha querido).

-algo para pasear (carrito, mochila, fular..).

-hamaca (a nosotros nos regalaron la de Babybjorn y nos gusta mucho).

-bañera (tener una pequeñita es más rápido y cómodo, y gastarás mucha menos agua que si usas la bañera normal).

-hamaca de baño (un invento muy útil para no dejarte la espalda y tener las manos libres).

-toalla o capa de baño.

-esponja natural (aunque V tiene dermatitis y nos desaconsejaron usar esponja).

-2 biberones (si das teta, busca un modelo que no interfiera con la lactancia materna; nosotros probamos Calma de Medela y Natural de Avent y ganó el segundo).

-leche de fórmula (si has optado por lactancia artificial o para emergencias).

-cambiador (nosotros tenemos una cómoda con bañera y cambiador de Micuna, tipo esto).

-armario, estanterías, lámpara, alfombra..

-toallas o fundas para poner sobre el cambiador  (y que el bebé no esté directamente en contacto con el plástico de la colchoneta).

-vigilabebés (nosotros compramos éste porque se pueden utilizar Ipad y Iphone para verlo, pero lo cierto es que no lo hemos usado mucho, de momento).

Para mí:

-extractor de leche (el mío es uno eléctrico de Avent).

-discos para no mojar sujetador y camisetas (aquí os dejo un post con varias opciones;  yo no los uso mucho porque me parecen incómodos, aunque solo he probado los de Suavinex, así que voy a intentarlo con los de algodón lavables).

copas recolectoras (esto sí lo usé bastante los primeros días porque tuve muchas grietas y aunque en casa iba con los pezones al viento todo lo que podía, para salir a la calle,  me tenía que vestir, claro, y las copas evitan que la ropa te roce).

-purelan para las posibles grietas.

-pezoneras (me recomendaron las de Medela y son las que usé).

-cojín de lactancia.

-sujetadores de lactancia.

-compresas postparto (en la parafarmacia de Carrefour tienes éstas, aunque yo preferí el algodón a la celulosa, me parecía más cómodo).

   Para el hospital:

   Yo dí a luz en la Seguridad Social y cuando fuimos a hacer la visita guiada, nos dijeron que me darían camisones desechables y compresas para los días que estuviéramos ingresadas. Si quieres llevar camisón, pues fenomenal, pero yo al final no lo saqué de la bolsa.

   Para el bebé también te dan pañales y una camiseta, pero con todas las fotos que le iban a caer a V, preferí llevarle ropita de casa.  Le asean allí (recomiendan no bañar al bebé hasta que se le caiga el cordón), así que no hace falta que lleves su neceser. Lo que sí que tendrás que meter en la maletita será:

-música, libro, revista o cualquier cosa que vaya a servirte de distracción durante la dilatación (que pueden ser muchas horas, sobre todo en primerizas).

-zapatillas de casa y camisón (por si te ves muy mal con el desechable, pero a mí me parecía bastante apañado).

-neceser como si te fueras de fin de semana.

purelan (previene y cura las grietas del pezón).

discos de lactancia.

-pezoneras (ayudan mucho si tienes grietas, pezón plano o si tu bebé tiene frenillo, por ejemplo).

-ropa de recien nacido (4 cambios completos y 2 pijamas; si te hiciera falta más, te la puede llevar alguien al hospital)

-una colchoneta y manta para el papá no estaría de más, a no ser que no le importe (no)dormir en el sillón que hay al lado de tu cama.

Lactancia

   pezón

   Estando embarazada y convencida de que iba a darle el pecho a V hasta que una de las 2 se cansara, me puse a leer cosas mil sobre la lactancia (¿acierto o error?), algo que siendo lo más natural del mundo, debería ser fácil e ir rodado, no? Pues no.

   Mi primer mes dando el pecho fue bastante horror. Con grietas en el pezón desde el minuto 4 de vida de V, la primera semana veía estrellitas en cada toma. A los 8 días, las grietas se fueron, pero seguí con los pezones super sensibles hasta el mes y medio más o menos; y a eso hay que sumarle las acumulaciones de leche (muy dolorosas) y las temidas subidas (pueden llegar a dar fiebre), durante las cuales, a V le costaba infinito engancharse porque aquello estaba demasiado hinchado, con los consiguientes lloros, los suyos y los nuestros. Si te quieres hacer una idea, intenta coger con la boca la punta de un globo inflado a tope. Efectivamente.

   Así que, como con casi todo lo que me ha ido pasando con la maternidad, tiré de internet y de mi amiga Irene (fue mami poquito tiempo antes que yo) y esto que os voy a contar es un resumen de las cosas que me resultaron más útiles.

Grietas

   Durante el embarazo se me resecó bastante la piel de pezón y aureola, pero cuando se lo enseñé a mi matrona, me dijo que era mejor que no me estimulara la zona, y que sólo si me dolía me diera alguna crema. No me dolía, no me di crema. ERROR.

   Todavía en el paritorio, me pusieron a V sobre el pecho (corazones) y tuvimos la suerte de que se enganchara perfectamente (ya leeréis por ahí que esto puede llegar a ser una odisea), pero como aquello estaba como la mojama, ouch, ouch.

   En ese momento el Purelan fue mi mejor amigo. Las pezoneras sirvieron de ayuda también (las llevamos al hospital por lo que pudiera pasar), pero a V le cayeron regular y el tercer día decidió que pasaba, que le molaba más mi pezón dolorido que la silicona de Medela. Ouuuuch, ouuuuch.

Subidas

   A veces, muy al principio, V se despertaba para una de sus tomas nocturnas y por más que lo instentáramos, no podía agarrarse al pecho de llenito que estaba. En una de esas, rollo las 4 de la mañana, cundió el pánico y el papá de V salió corriendo a comprar leche en polvo y un biberón, porque no pintaba bien la cosa. Cuando volvió, yo ya había conseguido montar el extractor y sacar lo justo para que V pudiera ponerse a mamar, pero fue un momento complicado : /. Lo suyo habría sido tener preparado el sacaleches, la manta eléctrica junto a la cama y un bote de leche de fórmula en casa, solo por si acaso.

   El calorcito de la manta eléctrica hace que el pecho se ablande y si aún así, aquello no baja, puedes extraerte un poquito de leche. Lo de tener fórmula en casa, pues bueno, te resistes, porque tú te empeñas en darle lo mejor a tu bebé y ahora lo mejor es la teta, pero seamos prácticos, es más cómodo ir a la cocina en pijama que vestirse en medio de la noche e ir a buscar una farmacia de guardia. Digo.

Acumulaciones

   Otra de las cosas dolorosas del principio de la lactancia, los bultos de leche. Uf. A mí el calor me suavizaba un poco, pero no mucho, y los masajes me hacían bastante daño. Lo único que realmente funcionaba era ponerme a V.

   Mi matrona me explicó que donde tiene el bebé apoyada la barbilla es donde más se va a vaciar el pecho. Pues siguiendo este principio y dependiendo de dónde tuviera el bulto, colocaba al bebé como fuera necesario. A veces le he tenido que dar de mamar a V al revés (en la cama, ella con la cabeza hacia la almohada y yo hacia los pies) o incluso ponerla en una mesa tumbada de lado y yo sentada en una silla. Estas posturas en las que no veo la carita de V, siempre con el papá en casa y teniendo mucho cuidado, claro.

  Llevamos 5 meses y medio con teta y desde hace 4 que esto ya es otra cosa. Con el tiempo, V se ha vuelto una expertita mamando y a mí ya no me duele nada. Alguna molestia si me paso de las 4 de la tarde sin darle de comer (desde las 8 am) pero cosa de poco. Así que todos la mar de contentos.

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   Espero que esta entrada tranquilice un poco a esos humanos que se encuentran en ese primer momento y que como nosotros, se preguntan aterrorizados si la lactancia es eso. Pues no. Luego sólo va a mejor.