Noa se duerme sola

Es el último libro que nos ha llegado desde Boolino. Cuando vi el título, pensé que nos iba a venir guay teniendo en cuenta los días que se avecinaban. Os pongo en antecedentes.

En marzo, más o menos, decidimos pasar a V a su habitación (nos despertábamos todos mucho juntos y decidimos probar a dormir con tabique de por medio), así que le encargué una camita preciosa a Picarazán, para adornar un poco la salida de la cohabitación. La chica que hace estas casitas tenía un montón de pedidos y lista de espera de un mes, pero como nosotros ya habíamos tomado la decisión y nos había costado tela, pues colchón de cuna al suelo y sábanas bonitas nos parecieron cosas suficiente para hacer la transición. Sigue leyendo

¿Y hasta cuándo?

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   La pregunta del millón. Y es que, menudo interés y ganas de opinar que despierta una lactancia. A ver, la forma de preguntar varía mucho de unas personas a otras, que no estoy diciendo que me moleste la pregunta en sí, pero una cosa es interesarse y otra muy distinta lo demás:

Mi amiga I: Anda, aún le das pecho?, qué bién!

Una amiga de mi madre: y hasta cuando piensas tener a la criatura enganchada?

La mujer del hermano de un amigo: pues hombre, con 14 meses ya deberías ir pensando en dejarlo, eh?

   En ningún momento saqué yo el tema ni pedí opinión sobre mi lactancia a estas personas, pero es que lo de tener hijos es muy opinable. Todo el mundo ve claramente desde fuera lo que estás haciendo mal o regular.

   Una vez dejo clara mi posición y que estoy encantada, la gente tiende a recular y tal (quiero verlo como un intento de empatía), pero a priori, no lo ven con buenos ojos. Pero ¿por qué? Ni idea. La cosa es que me canso. Me he sorprendido a mí misma excusándome con respuestas del tipo: “sí, pero bueno, que ya casi no le doy”, o “ya, a veces pienso en dejarlo pero no sé..”, y he decidido que se acabó. Intentaré mandarles lejos educadamente (o no),  y si me apetece rebatir, me interesaré por esos motivos que ven las gentes tan claros para dejar mi lactancia, ya que a día de hoy, YO NO ENCUENTRO NINGUNO.

teta

   Y esa es la verdadera razón de por qué sigo dando teta a V: no tengo ni un motivo pequeño para dejarlo. En cambio, encuentro un montón de razones para seguir. Aquí os dejo un artículo muy completo sobre la lactancia prolongada.

   Por otra parte, entiendo y respeto las causas de otras mamás para dejar el pecho, y me parece fenomenal que la gente deje de dar de mamar cuando le apetezca. Conozco un montón de personas que han dejado la lactancia con 4 meses, o que no han querido dar el pecho a sus bebés, y os prometo que a ninguna le he ido a preguntar que qué le pasaba o que por qué no daba teta. De hecho, intento imaginarme la escena y me parece absurda. Por eso se escapa tanto a mi entendimiento que al revés ocurra todo el rato.

Algunas de las razones por las que se deja la lactancia materna:

– dolor: causado por sensibilidad, hinchazón, ardor.. pues a ver, en el momento en que la cosa se convierte en algo muy desagradable, hasta luego.

– buscar otro embarazo: esto no lo tengo muy controlado y no sé si tomando anticonceptivos compatibles con la lactancia te vuelve a bajar la regla, el tema es que mientras das pecho, se produce una amenorrea indefinida, lo que hace bastante difícil buscar otro bebé (es un tema de supervivencia del cachorro).

-mordiscos: esto es una faena, V lo hizo durante un par de días y 2 o 3 noes rotundos (después de los alaridos) bastaron para frenar la afición, pero sé de niños bastante vampiritos.

-volver al trabajo: durante el embarazo estaba convencida de que cuando dejara a V en la guardería, tendría que dejar de darle el pecho, pero al final no fue así y os lo cuento aquí.

-la chapa alrededor: esto de verdad que puede llegar a cansinearte mucho, pero hay que aprender a pasar, yo estoy en ello.

-separarte del bebé unos días: lo típico de que la guarde cierra y tú trabajas; nosotros tenemos la suerte de tener a mi madre dispuesta a desplazarse a mi hogar, pero hay gente que tiene que llevar a sus hijos una semana con los abuelos, y ahí lo tienes difícil; puedes tirar de extractor, pero como yo me llevaba tan mal con el invento..

   Seguro que hay ocho mil razones más, y respetabilísimas todas. Como os digo siempre, lo importante es hacer lo que consideréis mejor en cada momento y estar contentos con vuestras decisiones, y así el cachorro también sonreirá sin parar 😀

¿Cómo lleváis vosotros esta opinabilidad popular?