Cosas no tan buenas de la lactancia materna

lactancia materna

Ya he hablado por aquí varias veces de todas las bondades de la lactancia materna y, aunque también os conté lo duro de nuestros principios con la teta, ahora que el destete ha llegado, tengo un par de cosas que añadir a eso:

  • La lactancia materna duele: En mi caso fue un periodo de tiempo breve, de un mes y medio más o menos, lo sé porque escribí esta entrada, pero en realidad, ahora en la distancia, habría dicho que fue algo menos..
  • La lactancia materna disminuye la libido: Resulta que durante la lactancia, segregamos prolactina, que es una hormona con un efecto antagonista al de las que hacen tener libido y ser fértil (estrógenos, progesterona y testosterona); a esto hay que sumarle, muchas veces, una dispaurenia (como la mía), el cansancio y el escaso tiempo que tienes para ti…así que ya no sabes si la falta de interés por el sexo te viene de un sitio o de otro, pero ya os digo que, en mi caso, ha sido dejar el pecho y aumentar notablemente el deseo sexual, así que si te encuentras en una de éstas, no te agobies mucho =D
  • La lactancia materna prolongada se mira mal: Hacía ya bastante tiempo que V tomaba tetita sólo después de cenar, y como a esa hora solemos estar en casa, dejamos de tener que aguantar chorradas, pero hasta ese momento, una montaña de ellas. Lo curioso es que nadie sabe decirte por qué no le parece correcto. Mi suegra se llevaba las manos a la cabeza pero nunca nos dijo qué era lo que le causaba tanto estupor. El argumento normalmente, era que V era demasiado mayor para la teta, pero es que, por lo visto, ya era demasiado mayor con 12 meses….
  • La lactancia materna estresa: No deja de ser otra preocupación más, y la maternidad viene con muchísimo de esto. Al principio porque pensaba mucho en cosas con respecto a la cantidad y la calidad de leche que producía, y más adelante, preocupación por dejar de tenerla, o por cómo llevaríamos el destete, etc. Por ejemplo, algunas noches V no tomaba pecho por diferentes motivos (yo tenía que trabajar, cenábamos por ahí, se quedaba dormida antes de llegar a la teta, etc.) y me inquietó bastante hasta el final no darle muchos días seguidos, por el miedo a dejar de producir. Además, si no te extraes leche (como es mi caso), tienes que estar en el momento de mamar de tu cachorro, lo que estresaba también bastante mi vida social, ya que a las 9 tenía que procurar estar en el hogar.
  • La lactancia materna agota: Sobre todo, la nocturna. Yo tuve que dejar de darle pecho a V por la noche a sus 22 meses porque no podía con la vida, ni la vida podía conmigo..no dormir es una cosa muy dura y muy mala, mi compasión para todos los insomnes de la sala por una cosa o por otra.
  • Durante la lactancia, enfermar es un faenón: No puedes tomar casi nada que no sea paracetamol (hay muchos más medicamentos compatibles con la lactancia, pero no te los suelen recetar), así que llevo 3 años y 9 meses sin tomar otra cosa..aunque la verdad, esto no ha supuesto demasiado, bueno sí, que mis últimas sinusitis han tenido que pasar con remedios naturales.
  • La lactancia materna “enajena” un poco tu cuerpo, al menos, tus tetas: No sé si esto os ha pasado a alguien más, pero desde el embarazo no había vuelto a sentir mi cuerpo como mío; es una sensación bastante rara y que no sé explicar del todo (como podéis comprobar), pero que en mi caso pasó por  una completa asexualización del pecho, por ejemplo…

Seguro que  habréis oído/vivido muchas otras cosas negativas,  pero estos son los peros que le he encontrado yo. Sentíos libres de engrosar esta pequeña lista de cosas feas de la lactancia materna.

Y tras el destete, ha llegado ese momento tan temido por C y por mí, que es, dormir a la hija XDD; después de 3 años de dejarla frita al pecho, no se nos está dando muy bien la gestión jajaa pero esa ya es otra historia..

¡Feliz lactancia!