Gingivoestomatitis herpética

  fiebre

   ¿Lo habías leído alguna vez? Pues es lo que a ha tenido a V una semana estropeada sin ir a la guardería, así que espero que no lo tengas que oír nunca de boca del pediatra, porque además, hace polvo al cachorro y se pasa muuuuuuuy mal.

   La cosa empezó con fiebre el sábado pasado cuando íbamos en el metro de camino al Lost&Found. Como no tenía ningún síntoma más, seguimos con el plan pero a medida que avanzaba el día, estaba cada vez peor (se quejaba mucho, pedía teta todo el rato, no quería comer..), así que nos fuimos a casa. El domingo estuvo a ratos con 39 de fiebre y bastante desganada con la comida y en general, así que el lunes fuimos al pediatra. Diagnóstico: infección de garganta. Tratamiento: Amoxicilina. Por supuesto, nada de guardería hasta pasar al menos 24 horas sin fiebre.

   El martes aparecieron nuevos síntomas: aftas bucales y encías inflamadas. Pues bien, si tú pones en la barra del Google “aftas lengua, fiebre, encías hinchadas”, ésta es la primera respuesta. Así que el miércoles volvimos al pediatra. Diagnóstico: gingivoestomatitis herpética. Tratamiento: Aciclovir. Nada de guardería hasta que todas las úlceras estén cerradas, así que ave de urgencia Alicante-Madrid con mi señora madre dentro a salvarnos del colapso laboral.

   Hoy domingo puedo decir que está curada. Ayer empezó a comer otra vez más o menos bien y volvió a dormir decentemente, y hoy por fin sus encías han vuelto a la normalidad. El tema es que estos síntomas tienen pinta de doler muchísimo, pero es que además, no puedes explicarle a una niña de 20 meses el proceso de la enfermedad, así que V tenía hambre pero no podía comer, tenía sueño pero el dolor no le dejaba dormir, y todo esto  le producía una frustración terrible que hacía que se pegara en la boca y en la cabeza con las manitas y llorara de pura rabia, y esto para nosotros ha sido sin duda lo peor de todo.

  También fue una faena el falso diagnóstico, porque perdimos ahí unos días de tratamiento, pero por lo que he ido leyendo luego, por ejemplo aquí, parece ser bastante habitual que ocurra. Yo llamé el miércoles a la escuela de V para avisar de esto por si empezaba a tener síntomas algún otro niño, y que no le pasara lo mismo.

   El tratamiento además del aciclovir ha incluido parecetamol para la fiebre y el malestar, mimos sin parar, teta como si no hubiese mañana (el lunes prácticamente fue lo único que ingirió) y dormir entre papá y mamá todas las noches.

   Jo, qué mal se pasa viendo sufrir al cachorro, pero bueno, ya está bien, que es lo importante. Os deseo mucha salud!