Vuélvete antiguo (por favor)

Llevaba tiempo dándole vueltas a escribir esta entrada. Desde principios de año, Madresfera está a tope de comprometida con la causa, y fue después del podcast de #menosesmás cuando le puse título y empecé a redactarlo: “7 cosas que hacemos en el hogar por un consumo responsable”.

Esta mañana, tras el podcast donde ha participado La Ecocosmopolita con su #desnudalafruta, me he puesto a terminarlo. Ay, Mónica, espero que no te importe pero te robo tu “vuélvete antiguo” para ponerle nuevo título al post, que me ha hecho mucha gracia; y es que, al fin y al cabo, me parece que sí hay que volver un poco al pasado para avanzar con todo esto de la sostenibilidad, el consumo responsable, lo ecológico, cuanto menos huella mejor, cero residuos, etc..

Que conste que no vengo a dar lecciones a nadie, que esto es como el feminismo, siempre habrá  gente muchísimo más evolucionada que yo, pero también soy de la opinión de que ALGO es siempre mejor que NADA.  Así que intento no agobiarme y hago lo que puedo, con la vida que llevo.

Nosotros hemos ido haciendo cambios en nuestra forma de comer, de comprar y de vivir, y el caso es que a día de hoy, la propia inercia nos lleva en esa dirección con mucho menos esfuerzo del que requería en un principio.

7 cosas que hacemos en casa para contribuir al consumo responsable:

  1. Adiós a lo desechable: Piensa un poco en todas las cosas que tiras a la basura tras un sólo uso: pañales, compresas, servilletas,…Nosotros hemos usado pañales de tela, braguitas de entrenamiento de tela, discos de lactancia de tela, yo uso mooncup, y hace poco hemos desterrado las servilletas de papel de nuestra mesa.
  2. Adiós al plástico: Bueno, menos mal que algunos gobiernos se han puesto las pilas con cosillas como las bolsas del súper, pero vamos, que podrían hacer mucho más. Nosotros llevamos siempre bolsas de tela a la compra y nos hicimos con unas buena botellas reutilizables para llevar en el bolso, y que podemos rellenar en casa o en una fuente ( y además, ahorrar en €, mira qué  bien). Cuando compro vajilla de usar y tirar (para celebrar un cumple, por ejemplo), la compro de papel. Y hoy mismo, he aprendido una cosa nueva gracias a ecocosmopolita: no me había planteado eliminar de la ecuación las típicas bolsitas donde metes la fruta o las verduras para luego pesarlas, pero es posible y en el minuto 20 del podcast de Madresfera nos dan varias buenas ideas.
  3. Hola a la segunda mano: Soy muy fan, compro y vendo algo casi todas las semanas. Con un ser humano haciéndose en tu casa puedes ahorrarte la vida tirando de mercado de segunda mano, de verdad. Imposible enumerar todas las cosas de V que han llegado a casa a través de sitios como wallapop, pero algunas son: trona fija, trona portátil, hamaca de baño (que luego revendí en el mismo sitio), su bici, su triciclo, protectores para la silla, orinal portátil, correpasillos, etc. Cosas que además vas a usar durante poquito tiempo, y que ocupan un espacio precioso en el hogar, así que después lo puedes regalar o incluso revender con mucha alegría.
  4. Hola a cuidar lo que comemos: este punto da para mucho,  muchísimo, pero sin meternos en lo sano de la alimentación, intentamos cuidar la procedencia de lo que compramos. Las grandes superficies se han puesto las pilas con este tema y ahora mismo puedes comprar cosas muy asequibles procedentes de ganadería extensiva, gallinas no enjauladas, cultivo ecológico, producción local, etc. Por no hablar de iniciativas como La Colmena, que nosotros descubrimos a través de un programa de TV y donde venimos comprando semanalmente desde entonces.
  5. Hola al reciclaje: Por favor, no cuesta nada. Las excusas del tipo  “mi cocina es pequeña” o “seguro que luego lo juntan todo”, no dicen nada bueno del interlocutor. Que puedes hacer lo que quieras, entiéndeme, pero yo podré pensar lo que quiera de tí, también. Además de sepapar los básicos según el sistema de reciclaje de Madrid (papel, vidrio, envases, resto), tenemos puntos limpios, fijos y móviles, para el aceite, las pilas, los pequeños electrodomésticos, las bombillas, etc. Y cuando hacemos manualidades con V también intentamos utilizar material reciclado. En el blog de 30ymamá puedes encontrar cantidad de ejemplos.
  6. Hola a la segunda vida del textil: Esto va de que yo cojo una camisa de Mango que quedó para el arrastre tras infinitas puestas y la recorto y se la pongo al saco heredado de V, porque estéticamente no me emocionaba, y con las mariposas ya sí; le pongo retales a modo de rodilleras en sus pantalones para prevenir/tapar agujeros; con un trozo de camiseta apañé la bolsa térmica de pajaritos, que se había estropeado en la tapa; con un retal tapé el azul de la cómoda heredada de V y le hice una funda a juego al cambiador; con una excamisa rosa le planté unos volantes al vestido que le hice el verano pasado; con lo que me sobró de un hule que teníamos en la terraza de nuestro anterior hogar, tapicé unas sillas que compre en un rastrillo, y que en breve retapizaré (que ya no nos pegan) con lo que me sobró de unas cortinas…y así.  Tengo que decir que tengo cero maña para las manualidades, pero mira, aún así el resultado queda medio digno (me creo).
  7. Hola a la información: A veces satura, lo sé, dan ganas de mandarlo todo al carajo, porque comemos mucho trigo pero te cambias al arroz y resulta que tiene mucho arsénico, o alguien te dice que contamina mucho más poner lavadoras pañaleras que un pañal desechable (ni de coña), pero aún así sigo leyendo, informándome, tomando conciencia, en definitiva, porque vives más feliz con los ojos cerrados, sí, pero eso no resulta nada generoso.

Os dejo por aquí alguno de mis apañetis:

 

Comenta, comenta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.