Nuestros intentos con el BLW

IMG_0776_edited.jpg

   Empecé a leer sobre la alimentación complementaria autorregulada cuando estaba embarazada. Me parecía que tenía muchas ventajas con respecto a los purés y tras informarme bastante y teniendo en cuenta que quería prolongar la lactancia el mayor tiempo posible, decidimos intentarlo. Hay muchísimo escrito sobre el baby led weaning, así que os voy a ir dejando algún enlace a otros sitios, donde está todo fenomenalmente explicado, pero en resumen el método consiste en ponerle al bebé delante (una vez que puede mantenerse sentado solo) comida blandita, y que él vaya comiendo lo que quiera.

   Por lo visto, todos los niños están preparados para hacer este método de introducción a la comida, y tienen mecanismos físicos para evitar el atragantamiento, pero no se puede decir lo mismo de algunos padres, ejem. Creo que nos faltó algún taller de BLW, o quizás, compartir la experiencia con alguien cercano, no lo sé,  pero la cosa es que no pudo ser, así que os cuento nuestra experiencia.

   Aunque la enfermera pediátrica nos dio las típicas pautas de introducción a la comida (para empezar a los 4 meses), decidimos pasar un poco hasta los 6 porque V tomaba pecho a demanda y me cansé de leer que eso era suficiente.

   Un día, cuando ya podía sentarse erguida en la trona, probamos a darle un poco de calabacín muy cocido. V por aquel entonces, no tenía dientes y se dedicó a chuparlo y a sacarle saborcillo. Probamos también con zanahoria muy cocida y otras cosillas recomendadas en blogs sobre Baby led weaning. En una de esas veces, consiguió arrancar un trozo con las encías, que fue directamente al fondo de su boca.

   Aquí es donde se supone que tienes que mantener la calma, y esperar unos segundos porque los bebés vienen de serie con un mecanismo reflejo por el cual, una arcada o la tos expulsará el sólido hacia afuera. Pero amigos, a mí esto me pasó sin C en casa, así que yo, que ya había hecho mis deberes sobre primeros auxilios en atragantamiento de cachorros, no hice caso en absoluto a las indicaciones y en un movimiento ninja, desabroché a V y la puse boca abajo. El trozo de calabacín salió, pero el miedo a que volviera a pasar entró en nuestras vidas para quedarse, de tal manera que cada comida venía acompañada de sudores, nervios y de todo, y la segunda vez que ocurrió, decidimos abandonar temporalmente la cosa. “¡Qué necesidad!”, pensé yo, “ella estará muy preparada, pero claramente, nosotros no”…y recuperamos la tranquilidad de nuestras comicenas, no sin antes habernos machacado un poco por perdernos las bondades del método.

   Pero esto a mí me parece como toda la mapaternidad: hay que hacer las cosas convencido y de forma consciente, de lo contrario, es mejor no hacerlas. Os dejo aquí una guía de errores, que os pueden ayudar a tomar una decisión a la hora de introducir la alimentación complementaria con el hijo o la hija.

   Finalmente los purés duraron menos de 6 meses. Conforme la íbamos viendo más preparada, le íbamos dando de nuestros platos, prácticamente de todo. Hasta que al año, dejamos de hacerle purés y empezamos a elaborar nuestros menús pensando en los 3. Como me dijo una amiga bloguer hace unos días, nosotros hemos hecho BLW mixto, que básicamente, es lo que hace un montón de gente sin saber lo que es  jajaja

   A día de hoy, pese a que el proceso no haya sido tan molón como nos lo habíamos imaginado en nuestras cabezas, prueba y come de todo, y estamos encantados con el resultado:

FullSizeRender(6).jpg

V con su sopa de miso y su gyoza

Lo bueno y lo malo que le vemos nosotros al BLW:

Ventajas

No tienes que preparar purés (admitamos que esto es un poco tostoncete)

El bebé prueba de todo, aunque sólo sea jugando

Aprende a comer solo

Adquiere buenos hábitos alimentarios (suponiendo que tú los tengas, entendedme, pero es que si nosotros ya intentábamos comer sano antes de ser mapás, ahora ni os cuento)

Desventajas

Pasas nervios/miedo por un posible atragantamiento

Se pone todo perdido

La gente te mira raro

   Para afrontar los nervios y el miedo, puedes hablar con gente cercana (si tienes) que lo esté llevando a cabo, o ir a hacer algún taller, que los hay, pero yo me enteré tarde.. creo que eso nos habría tranquilizado bastante.

   Para no sufrir mucho los lanzamientos de comida te recomiendo pasar de las alfombras una temporada y, si no tienes perro como nosotros (qué gozada Luca como aspiranimal), siempre puedes pillar un gadget muy molón que recomienda la mamá que hay detrás de  Ahora que tengo un hijo, y que además puedes comprar con un 5% de descuento en Natural Wean si pones el código “ahoraquetengounhijo”.

   La gente te va a mirar raro hagas o no hagas BLW, aprenderás a pasar 😉

Y aquí podéis ver a V con 6 meses y 10 días, en sus comienzos con la alimentación complementaria =D

¡A comeeer!

Mi blog ha sido nominado a los premios Madresfera en la categoría de Embarazo y crianza 😀 Si te ha gustado, regálame un voto pinchando aquí abajo..gracias mil!

Vota a tus Blogs madresféricos de 2016

Comenta, comenta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.