Rutina escolar en 3 años

Ayer, los mapás con hijos en el curso de 3 años, tuvimos nuestra primera reunión con la tutora.  Se ha incorporado al cole este año, así que tuvo que retrasar ligeramente este primer encuentro, porque ella misma ha tenido que adaptarse a la forma de trabajar del centro.

Nos cae fenómeno;  ya os conté lo que hizo el primer día de clase por V, pero es que cuanto más la conocemos, más nos gusta. Y ayer, oyéndola hablar, no paraba de pensar en la suerte que ha tenido V.

Se nota que le gusta su trabajo, que le caen bien los humanos a medio hacer, y que, lo más importante, es fan (como yo) de corrientes pedagógicas basadas en el respeto.  Porque hay otras que no lo son, qué os voy a contar, si a la mayoría de nosotros nos han educado diciéndonos cosas como “lloras por tonterías”, “te voy a dar, para que llores con razón”, “esto es así porque lo digo yo”, “eres un/a llorón/a”, “no le hagas caso, lo hace por llamar la atención”, bueno, y un montón de cosas más, pero este tema da para un post entero, y no vienen al caso, pero que sepáis que aún hay muchos mapadres educando así a sus hijos..

La profesora de V nos contó un poco lo que hacen un día de clase normal:

9 h Asamblea: se dan los buenos días, hablan del tiempo (jajaja), se cuentan cosas..

10 h Almuerzo: en realidad, la mayoría acaba de desayunar, así que no almuerzan demasiado.

11 h Recreo

11: 30 h Relajación

11:45 h Juego, por rincones o dirigido, según el día.

12:30 h Comida

13:30 h Siestaca de 2 horas o lo que aguante cada uno (los niños que comen en casa, se la pueden echar en casa, si quieren)

16 h Recogida

También nos habló del material escolar, que no se cómo se hace en otros coles, pero en éste, cada familia pone 20 € y ella se encarga de comprar el material de todo el año. Si alguna familia no quiere hacerlo así, puede facilitarle una lista y comprarlo a parte, pero no creo que nadie opte por este sistema.

Ella es la docente que está siempre con ellos, excepto durante las sesiones de inglés (3 a la semana), las de religión (tienen 2 a la semana, aunque V no va a religión, va a valores, y eso sí lo imparte la misma profe), psicomotricidad y música (1 sesión de cada materia a la semana).

Para terminar, nos recordó una serie de normas básicas del cole :

  1. Ropa cómoda (que tarden lo menos posible en quitarse la ropa para hacer pipí), identificada y con colgador (casi no llegan a las perchas, así que hay que intentar ponérselo fácil)
  2. No llevar juguetes (hay más que suficientes en las aulas y lo único que provocan son conflictos)
  3. Bolsita de almuerzo pequeña (son 24 niños, si además de llevar la mochila con la ropa de cambio, llevamos otra para el almuerzo, eso son muchas bolsas)
  4. No subir a las aulas (supongo que lo dice porque a algún padre se le ha ocurrido subir a cotillear, no lo sé)
  5. No llevar al hijo si está enfermo (aunque también ha dicho que si tiene fiebre pero está ok, que no pasa nada, siempre que no sea contagioso, claro)
  6. Si tenemos que darle un medicamento, iremos nosotros a dárselo (los profes no administran medicamentos)
  7. No abrigar demasiado al hijo o la hija (parece ser que ponen la calefacción bastante fuerte en invierno…qué poco me mola esto, por el derroche y porque no hay necesidad)
  8. Llevar babi o ropa que te de igual que vuelva con témperas, pegamento, etc..(dice que no obliga a llevar babi porque le parece que resta un poco de libertad de movimientos al niñoa)
  9. Si queremos que ella reparta invitaciones para un cumpleaños, lo hará solamente, si todos los niños están invitados.

Pues unas peticiones bastante lógicas, ¿no?

Yo salí feliz de la reunión, la verdad; en el post sobre la elección de cole, os conté que para mí era muy importante que hubiese  juguetes en las aulas y que éstas tuvieran espacio suficiente para moverse con libertad (visité coles con aulas de infantil  incomprensiblemente rellenas de pupitres), pues en la clase de V, la mitad del aula tiene mesitas, y la otra, suelo libre, libreeeeeeeee

¡Feliz semana corta!

 

Adaptación, ¿sí o no?

La adaptación. Buf, hay opiniones para todos los gustos, pero en general,  a la mayoría de los mapadres, les parece una chorrada soberana. Además de pillarte de bajón postvacacional, es un periodo prácticamente inconciliable. Tanto, que si eres un humano asalariado y no tienes parientes en la ciudad, te verás obligado a gastar días de vacaciones o a contratar a alguien que pueda hacerla por ti.

¿En qué consiste?

A ver, la adaptación es lo que le pasa a cualquier persona cuando se produce un cambio en su vida. Unos lo llevamos mejor y otros peor. Pero en este post te hablo de lo que se entiende por adaptación desde el punto de vista de la escolarización. Ese periodo en el que el cachorro que empieza en escuela infantil o colegio nuevo, durante la primera semana más o menos, va un ratito cada día (en principio, cada vez más largo), para no dejarle tres mil horas de golpe y porrazo en un entorno completamente extraño. Hay que tener en cuenta el agravante que supone el venir de unas largas vacaciones, en las que han estado con sus mapadres o familia cercana casi las 24 horas del día.

¿Cuánto dura?

Depende del cole y la pedagogía. Por ejemplo, conozco a una mamá que lleva a su peque a un cole Waldorf y allí la adaptación la dirige el cachorro, así que puede durar 2 días o 2 meses.  En los colegios públicos, creo que depende un poco del profesor. En el cole de V, el viernes que empezaron estuvieron media hora en un grupo pequeño de 6 niños, el lunes, otra vez, pero a una hora diferente, el martes, su grupo no fue, el miércoles, 1 hora con otros 11 niños, el jueves otra hora los 24, y el viernes, 2 horas, los 24 también.

El siguiente lunes empezó la jornada normal de septiembre.

¿Funciona?

En nuestro caso, SÍ (o eso creemos). Para nosotros era un punto fuerte a tener en cuenta durante nuestra búsqueda de cole, de hecho fue uno de los motivos por los que descarté los adscritos que visitamos (no tenían adaptación ni opción a plantearla, tenías que dejar allí a tu pequeño humano a medio hacer, de 9 a 17 h desde el primer día y punto), así que es obvio que somos muy proadaptación. Ya sabéis lo que opino de respetar los tiempos del cachorro en general. Tal vez sea porque a V, desde muy bebé, le cuesta mucho confiar en adultos desconocidos, pero la cosa es que yo la entiendo perfectamente, de hecho, creo que nos pasa un poco a todos, en mayor o menor medida.

Seguro que hay un montón de niños que no lo necesitan, pero al final ¿qué es lo que oigo yo en el parque de los coles sin adaptación? Mapás desesperados porque sus peques entran llorando todos los días a clase, incluso lloran en casa, antes de salir, y lo ponen muy muy difícil cuando ya saben dónde van, o se ponen tan nerviosos que se hacen caca encima, o te los tienen que despegar del cuerpo dedo a dedo en la puerta, mientras gritan cosas del tipo “no me dejes, por favor”….Si tenéis descendencia, sabréis lo mal que se pasa cuando ves a tu cachorro así.

Por otro lado, no creo que una adaptación pueda ser contraproducente para un niño (aunque mi amiga I, por ejemplo, cree que su peque mayor se habría adaptado mejor sin ella). A mí, personalmente, si me dan a elegir entre cambio drástico y cambio paulatino, elijo lo segundo; y que a alguien que se adapte fenómeno a todo, el hecho de hacerlo paulatino no le afectará, mientras que a alguien al que le cueste mucho hacerse a lo nuevo, el cambió drástico le descolocará enormemente.

Antes no había adaptación y no pasaba nada

Estoy del antes no sé qué y antes no sé cuál hasta el moñete. Yo recuerdo perfectamente a mi madre dejarme sentada en un aula con otros humanos a medio hacer, decirme que se iba a por el pan y no regresar. Dale una vuelta a eso.

En uno de los coles que visitamos (ese que me pareció pelín rancio), cuando pregunté si había adaptación, me dijeron que  habían probado las dos cosas y que se habían dado cuenta de que funcionaba mejor meterles allí todo el día desde el primer minuto. Mi experiencia ha sido otra, pero tal vez sea casualidad que los compis de V en general hayan estado tan contentos al entrar al cole frente a otros niños cuya adaptación ha consistido en llorar los primeros 5 días de clase (cada día un poco menos, eso sí), tener dolor de estómago, hacerse los enfermos, tirarse en el suelo, pasarse bastante irascibles el resto del día, etc….Deciros también que conozco a mapás que han tenido que meter a sus hijos en ese cole porque el horario es de 9 a 17 h desde el primer día (recordemos que en el público salen a las 16 h durante el año, y en septiembre y junio, dos horas antes),  y que no les ha quedado otra por temas de conciliación, es decir, parece que el problema de base sea otro, ¿verdad?

Nuestra experiencia

V lo ha llevado fenomenal. Hemos tenido la suerte de que coincidiera en clase con su amiga I (de la escuela infantil), lo cual nos ha facilitado el proceso enormemente. Cuando vimos los horarios de adaptación, le preguntamos a la profesora si había posibilidad de que las pusiera juntas, en el mismo grupo, y al segundo, lo estaba modificando a boli allí mismo (fan).

El primer día no quiso darle la mano a nadie que no fuera I, así que entraron juntas en clase, sin llorar =)))). Podemos decir que V ha tenido la mejor de las adaptaciones, pero, ¿y nosotros? Pues fatal jajaja Hemos pasado de saberlo todo y hablar con la profesora de V todos los días, a tener cero información sobre si duerme, juega, come, llora…

Los primeros días, cuando le preguntaba a V si había dormido, me decía que sí, que en una silla (en jornada de puertas abiertas nos enseñaron las camitas donde echaban la siesta los de 3 años, durante al menos, el primer trimestre), así que el jueves C le preguntó a la auxiliar y efectivamente, V duerme en una silla; normalmente a medio terminar el segundo plato, se queda completamente frita, porque durante el mes de septiembre no hay siesta. No entendemos esto muy bien, pero es lo que hay.

En la escuela infantil siempre nos la devolvían limpita, peinada, sin mocos y con el pañal o las braguitas impolutas. Aquí, no. Eso se acabó XDDD. V no ha cumplido los 3 años y hace muchas cosas sola, pero no sabe limpiarse (aunque lo intenta), ni sonarse, ni abrirse el yogur…creo firmemente que la escuela infantil debería durar 2 o 3 años más, pero bueno, esa es otra historia. Quedémonos con que entra y sale contenta, que no es poco.

Nuestra adaptación está durando más que la suya, claramente. Además, estas semanas voy como pollo sin cabeza para llegar a recogerla los días que no está C, así que me debato internamente entre el relax que supondrá que empiece a salir a las 16 h y la pena que me da que esté allí tantas horas.

Ya os iré contando…¿que tal vosotros?

 

Oil&Go de Natural Honey

Gracias a Youzz he podido probar el nuevo aceite Oil&Go de Natural Honey. Aunque normalmente uso crema hidratante, siempre tengo aceite en la ducha, para esos días en los que voy con el tiempo justín (que no son pocos), porque si prescindo del momento hidratación, a las pocas horas empieza a picarme un montón la piel de las piernas.

Existen tres variedades, BB Oil (Con aceite de Rosa Mosqueta), Coco Addiction (Con aceite de Coco) y Elixir de Argán (Con aceite de Argán y Omega 3). La que me enviaron a mí fue BB Oil:

https://i0.wp.com/www.perfumespremium.es/media/catalog/product/cache/8/image/9df78eab33525d08d6e5fb8d27136e95/8/4/8411126037054.jpg?w=646&ssl=1

Tras usarlo durante todo el verano (venían unas muestras tamaño viaje la mar de apañadas para la maleta), os cuento mis impresiones:

LO MALO DEL BB OIL&GO:

  • cuesta un poco más que el aceite que venía usando
  • la etiqueta se va despegando del envase con el uso y eso no me gusta nadaaaa
  • los ingredientes son aceites naturales pero mezclados con otros de origen químico, de hecho, el ingrediente principal es parafina líquida (un derivado del petróleo)
  • no tengo claro si Revlon realiza pruebas en animales

LO BUENO DEL BB OIL&GO:

  • huele muy bien, a rosa mosqueta
  • hidrata rápidamente y deja la piel suave
  • si te aplicas una cantidad correcta, no deja sensación tan grasa como otros aceites que he probado
  • no mancha la ropa ni las toallas

Y, a puntito de terminar nuestras vacaciones, os deseamos felicísimo comienzo de septiembre!

Me siento timada

Os vengo a contar lo que me pasó con una marca hace unas semanas. Es una marca que yo recomendé hace tiempos en el blog, pero que ahora ya no, y os cuento por qué.

No voy a decir el nombre real, que está feo, pero me apetecía desahogarme, y escribir las cosas por aquí me resulta bastante terapéutico.

Allá por marzo, Sisimi organizó un concurso en IG en el que yo participé junto a unos cuantos humanos. Me hizo gracia la propuesta y como la marca me resultaba simpática, lo hice de mil amores.

Sisimi dio su veredicto en un stories, en el cual me etiquetó. Rezaba así: la ganadora del concurso de #blablabla es @vidaseescribeconuve. Tras visionarlo, escribí a la marca para darle las gracias:

Me pidió mi dirección y me dijo que me enviaría el premio (producto de su tienda valorado en 15 €) por correo ordinario.

Dos meses después, ante la falta de noticias del susodicho, escribí a la marca en IG y no me contestó; pasados unos días, ya con un flipe importante, le escribí un email diciéndole que si aún no me había enviado el premio, que metiera 2, el mío y uno para sortear jajaaja, y oye, que tampoco hubo respuesta. Al final, escribí en su blog, de un modo amable y sin mencionar nada en público (aunque yo obviamente ya estaba pelín mosca) para decirle que le había escrito por email e IG.

Tras disculparse, porque había estado muy liada, cosa que no dudo, esta persona de repente, se desdijo, explicándome muy amablemente también, que yo no había ganado el concurso, pero que, como mi foto también estuvo chula, había decidido tener un detalle y mandarme una parte del premio (y una postal).

Así que he venido a decir lo cutre que me ha parecido todo,  y que, si haces un concurso y participan 10 personas, lo siento, pero tienes que jugar limpio, no pasar de todo e irte de rositas. Yo misma sorteé un producto hace tiempo en el que hubo 23 participantes, pero lo hice, lo envié y todos tan contentos.

Si alguien me pregunta, diré la verdad, que el producto que tengo de Sisimi, bien, pero la profesional tras la marca, bastante regular.

¿Os ha pasado algo parecido alguna vez? Lo de sentiros tangados imagino que sí, pero ¿así, con concursos y sorteos en las RRSS?

Aquí sigo esperando el trozo de premio que me prometió en junio, claro XDD

 

Noa se duerme sola

Es el último libro que nos ha llegado desde Boolino. Cuando vi el título, pensé que nos iba a venir guay teniendo en cuenta los días que se avecinaban. Os pongo en antecedentes.

En marzo, más o menos, decidimos pasar a V a su habitación (nos despertábamos todos mucho juntos y decidimos probar a dormir con tabique de por medio), así que le encargué una camita preciosa a Picarazán, para adornar un poco la salida de la cohabitación. La chica que hace estas casitas tenía un montón de pedidos y lista de espera de un mes, pero como nosotros ya habíamos tomado la decisión y nos había costado tela, pues colchón de cuna al suelo y sábanas bonitas nos parecieron cosas suficiente para hacer la transición. Sigue leyendo